La música y Breaking Bad


Jesse y Walt en una foto promocional de la primera temporada

¡Ah, bendita televisión! La época dorada de las series de televisión perdió a una de sus grandes el pasado octubre con el final de Breaking Bad, creada por Vince Gilligan. Una magnífica y trepidante ficción televisiva de AMC que nos muestra el día a día de un profesor de química que al detectarle un cáncer en fase terminal decide fabricar metanfetamina para dejar a su mujer e hijo una herencia decente.  Es a través de esta trama que bajamos a los infiernos del protagonista, quien se transforma totalmente a medida que avanza la ficción. Argumento a parte, me gustaría destacar la brillante banda sonora que, capítulo a capítulo, nos acompaña a través de este viaje de Walter White. Durante las 6 temporadas podemos escuchar verdaderas joyas de los 60 y 70, como Crystal Blue Sensation de Tommy James & The Shondells, Windy de The Association o esta versión, más antigua por supuesto, de Pick Yourself Up de Nat King Cole. Temas poco conocidos por los espectadores, y que ya se han convertido en clásicos gracias a esta magnífica serie. Además de aportar ritmo también sincronizan a la perfección con el argumento, como Goin’ Down de The Monkees. Pero no todo es nostalgia melómana en Breaking Bad: también suenan temas de grupos actuales, como Banderilla de Calexico o Black, potente tema de Danger Mouse y Danielle Luppi interpretado por Norah Jones.

Bonus track: A Horse With No Name de America. Imprescindible.

 

Panfletismo afroamericano


La película está basada en una historia real

VALORACIÓN 2/5

Hacía tiempo que quería ver la que estaba considerada “una de las películas más esperadas del 2013” El mayordomo (The Butler), dirigida por Lee Daniels, quien después de explicarnos una historia de superación con Precious se atreve con el tema de los derechos civiles en Estados Unidos.

La lucha por la igualdad de razas nos la cuenta a través del mayordomo que trabajó en la Casa Blanca desde Roosevelt hasta Reagan. Fueron décadas de cambios sociales y políticos, vistos desde dentro y a su vez desde fuera. Su condición de afroamericano ya nos la remarcan al principio: hijo de esclavos y criado en una plantación sureña, su juventud fue difícil. Forest Whitaker hace uno de los mejores papeles de su vida, y es de esperar que le caiga una nominaciónn al Oscar. 

La caracterización de los presidentes americanos parece salida de la saga Scary Movie

Es esa condición de descendiente de esclavos la que marca el argumento de la película: la lucha del protagonista para conseguir un trabajo estable y la determinación de sus hijos para ser libres. Interpretaciones a parte (magnífica Oprah Winfrey en su papel de madre coraje), la película no destaca por su originalidad ni guión. Las caracterizaciones de los presidentes norteamericanos son lamentables, si no horribles, y más propias de la saga Scary Movie que de un drama producido por los hermanos Weinstein. A destacar negativamente John Cusack como Richard Nixon (parece una parodia barata) y la que quizás es la mejor caracterización: la de Alan Rickman como Ronald Reagan.

Otro punto a favor: la brillante banda sonora, repleta de himnos a la libertad y a la igualdad de razas. Temas Soul y Funk como Function at the Junction de Shorty Long y I’ll Close My Eyes de Dinah Washington.

Pokey Lafarge, viaje al pasado


1452328_10201793348248092_919817633_n

Pokey Lafarge en Barcelona

Hay músicos que te transportan a una época y un lugar diferentes. Un viaje sensorial en el tiempo que pudimos experimentar el pasado lunes con Pokey Lafarge. Primera vez en España, y con lleno total. El cantante y compositor de Illinois establecido en St. Louis nos presentó su tercer álbum de estudio, que lleva su nombre. Acompañado por su banda, en la que se incluye la armónica y el clarinete, repasó temas como ‘La La Blues‘, ‘Drinkin Whiskey Tonight‘ o ‘Central Time‘, incluido en su trabajo más reciente. Sonidos añejos, con reminiscencias a los años 20, pero también al country de principios de los 50.

La Sala Rocksound de Barcelona vibró con su potente ritmo vintage, acompañado por su característica voz, que nos remite a tiempos pasados. El público estuvo muy receptivo, e incluso el propio Pokey dedicó algunas palabras a las primeras filas. “Estan preciosas, señoritas”. Amabilidad sureña.

El tiempo era de perros (no paró de llover en todo el día), pero la ciudad condal no falló, al igual que Pokey y los suyos, que nos ofrecieron un recital de lo más movidito. Entre las palabras más repetidas en sus canciones, cómo no, están ciudades norteamericanas como Memphis, Nashville y Nueva Orleans, sus inspiraciones. El cantante nos reveló que en mayo los volveremos a ver por tierras españolas. Otro viaje al pasado para el año que viene.